sábado, 28 de junio de 2014

EL VERANO LLEGÓ: ENSALADA CAMPESINA

El verano es sinónimo de calor, vamos abandonando los guisos y apetecen platos menos calóricos o que podamos tomar templados o fríos, la transpiración de nuestro cuerpo aumenta y necesitamos un mayor aporte de agua, los vegetales son por excelencia los alimentos que más agua nos aportan por eso la necesidad de aumentar su consumo.Hoy os propongo de primer plato una ensalada que en casa gusta mucho y que preparamos frecuentemente, así  necesitaremos un segundo plato ligero. La llamamos Ensalada Campesina y creo que es muy completa:

Como ingredientes para 4 personas necesitamos:
  • 4 tomates medianos. 
  • Media lechuga Iceberg
  • 125 gr. de jamón York.
  • 125 gr. de queso semicurado.
  • Tápena o alcaparras..
  • Aceitunas negras de cuquillo.
  • Aceitunas verdes manzanilla.
  • Un diente pequeño de ajo.
  • Perejil.
  • Pan frito.
  • Aceite virgen extra.
  • Vinagre de vino.
Elaboración:
a) Pelamos los tomates (la piel del tomate produce gases) y los partimos en dados pequeños y añadimos a un bol; el jamón york y el queso también los cortaremos en daditos y los pondremos en el bol, seguidamente añadimos las aceitunas y las alcaparras.
b) Lavamos la lechuga, la partimos a trozos pequeños y la pasamos por la centrifugadora para eliminar los restos de agua,  la reservaremos hasta el ultimo momento para que mantenga la turgencia.
c) Del pan del día anterior cortamos rebanadas de unos 2 cm. y los partimos en dados para a continuación freír en abundante aceite muy caliente, cuando estén dorados los sacas con la espumadera y coloca sobre papel de cocina absorbente, después reservamos.

d) Al ajo le quitamos el germen, si lo contiene,  lo partimos pequeño colocando en un mortero con sal junto con el  perejil , lo majaremos y le añadiremos un poco de vinagre, después lo movemos bien para hacer una emulsión, le vamos añadiendo aceite y vamos moviendo dando vueltas, probaremos e iremos añadiendo aceite y vinagre hasta obtener la cantidad y sabor que deseamos.
e) En una ensaladera pondremos una cama abundante de lechuga, encima pondremos la mezcla del bol, añadimos los picatostes y salsearemos con la emulsión anteriormente descrita. Si nos sobra, lo metemos en la nevera y podemos comer más tarde.

viernes, 13 de junio de 2014

FIDEUÁ DE MARISCOS AMC

La fideuá es un plato de pasta marinero originario de las costas de la Comunidad Valenciana que se elabora de forma parecida a la paellaEn nuestro hogar realizamos este plato con distintos ingredientes, la receta que presentamos esta fundamentadas en ingredientes marineros. Los ingredientes que hemos utilizado son:
  • 1 sepia o jibia mediana.
  • 1 calamar mediano.
  • 150 gr. de atún.
  • 12 gambas blancas.
  • 150 gr. de almeja chirla.
  • 8 mejillones.
  • 1 tomate grande rallado.
  • 1 diente de ajo finamente picado.
  • Perejil.
  • Pimentón.
  • Pimienta negra molida.
  • 250 gramos de fideuá.
  • 450 ml. de caldo de pescado o marisco (nosotros hemos utilizado 250 ml. de agua de cocer gamba blanca y 200 ml. de agua).
  • Colorante alimentario (azafrán).
  • 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. 
Elaboración:
a) Lo primero que hacemos es limpiar bien la sepia y el calamar; la sepia la cortamos a dados y el calamar en anillas. Las almejas las tenemos un tiempo en agua con sal para que suelten la arena si la contienen y después las lavamos bien. Los mejillones con un cuchillo les quitamos las adherencias calcáreas bien y luego les pasamos un estropajo para dejarlos relucientes.El atún lo partimos en cuatro trozos, eliminando la piel si hubiera.
b) Ponemos 5 o 6 cucharadas de aceite en la pieza oval y ponemos a fuego fuerte, cuando la franja roja del visiotherm este a mitad de camino de la figura del chuletón ponemos las gambas y el atún a sofreír, tapamos y cuando la franja llegue al 80 les damos la vuelta, a continuación añadimos la sepia y el calamar para sofreír añadiendo sal; tapamos y esperamos hasta que la franja roja llegue al 90, destapamos secamos el interior de la tapadera y le damos la vuelta, volviendo a añadir sal, tapamos y esperamos a que la franja llegue al 98. 
c) A continuación ponemos sal y pimienta en el tomate, le incorporamos el ajo y el perejil y lo añadimos a la pieza para sofreír mezclando todo homogéneamente, tapamos y esperamos unos minutos para que se sofría el tomate; destapamos para ver como si el tomate esta sofrito y será el momento de añadir las almejas, tapando a continuación y esperamos a que la franja vuelva a llegar al 98.
d) Si las almejas están abiertas añadimos la fideuá y le damos unas vueltas para sofreír añadiendo un poco de pimentón, este será el momento de añadir el caldo, ponemos colorante alimentario y colocamos los mejillones encima de la fideuá.
e) Tapamos, mantenemos a fuego fuerte y programamos el audiotherm 15 minutos en función cocer "zanahoria", cuando nos avise que ha llegado a dicha función bajamos el fuego al mínimo y dejamos que transcurra el tiempo, cuando nos avise de que ha paso el tiempo apagamos el fuego, destapamos y ya podremos servir nuestra fideuá de mariscos.

aqui os dejo el enlace a mi vídeo paso a paso: https://www.youtube.com/watch?v=vxZtHb2fa7o


miércoles, 4 de junio de 2014

LOS ACEITES VEGETALES NO SON TODOS IGUALES

Como ejemplo pondremos la mayonesa que es una emulsión espesa compuesta fundamentalmente por aceite vegetal, huevo entero o yema de huevo, vinagre o zumo de limón y sal. La mayonesa comercial contiene entre 65 y 75 gramos de aceite por cada 100 gramos de producto, motivo por el que es una de las salsas con mayor aporte energético. Se le añade agua, sal, azúcar o glucosa, féculas o almidones, ácidos cítrico, tartárico o láctico y especias, excepto azafrán. Pero deberían de incluir todas en la composición el tipo de aceite que incorporan, ya que los aceites no son todos iguales ni todas las mayonesas son igual de saludables.

Los aceites y grasas vegetales no siempre son saludables. Tendemos a asociar la palabra vegetal con un producto saludable, así, cuando encontramos en la leyenda de un alimento envasado “elaborado con grasas vegetales” debemos comprender que se trata de una definición muy amplia que engloba también a aquellos productos como el aceite de palma, el aceite de cacahuete o el aceite de coco cuyo contenido en ácidos grasos saturados es bastante elevado.

Como sabemos, son los productos animales (las grasas) los que contienen comúnmente ácidos grasos saturados, éstos son utilizados por nuestro organismo para la producción energética. Dependiendo del tipo de ácido graso, existen mayores posibilidades de que nos causen problemas de salud, especialmente cardiovasculares, ya que se depositan en nuestros órganos y arterias bloqueando el paso de la sangre.

La industria utiliza especialmente estos componentes (grasas vegetales)  para evitar que los alimentos e
laborados se pongan rancios y a su comportamiento en las distintas elaboraciones, es decir, mantienen mucho mejor la integridad que los aceites de oliva y girasol convencionales. También hay que añadir que esto tipos de grasas y aceites vegetales potencian el sabor de los alimentos haciéndolos más sabrosos y provocándonos saciedad, además son más baratos. Estos son motivos de peso para que la industria alimentaria los utilice en los diversos productos y alimentos preparados que elaboran.

Las grasas son compuestos orgánicos, así como el almacén de energía del cuerpo que se producen de forma natural. Son sustancias suaves y aceitosas con propiedades lubricantes, insolubles al agua (no pueden disolverse) y están formadas por tres moléculas de ácido graso (carbono, hidrogeno y oxigeno) con glicerina (alcohol con 3 átomos de carbono) y se conocen con el nombre de triglicéridos. Se clasifican en grasas saturadas e insaturadas:

o     Grasa Saturada: Es aquella en la que cada átomo de carbono está unido a un átomo de hidrógeno. Se consideran como grasas malas y carecen de enlaces dobles, así que todos los enlaces de carbono están ocupados, es decir, saturados por hidrógeno. Se obtienen de alimentos de origen animal (carne, leche y derivados).

o     Grasa insaturada: Es aquella que le falta átomos de hidrógeno y se consideran como grasas buenas, hay uno o más enlaces dobles entre los átomos de carbono.

       Estas grasas insaturadas a su vez se dividen en:
-Grasas monoinsaturadas: Son aquellas que carecen de un átomo de hidrógeno que es sustituido por un átomo de carbono y solo hay un enlace doble. Algunos alimentos que contienen estas grasas son los aceites de oliva o los aceites de cacahuete.

-Grasas poliinsaturado: Son aquellas que carecen de dos átomos de hidrógeno y poseen en su lugar dos átomos de carbono en las cuales hay dos o más enlaces 6 dobles. Los alimentos que contienen estas grasas son: aceite de pescado y frutos secos.

-Grasas "trans": Son un aditivo industrial que se le agrega a los alimentos, para que duren más sin descomponerse. Están hechas a base de la hidrogenación; este proceso  químico consiste en agregar hidrógeno a las grasas naturales insaturadas, con ello se reduce el número de enlaces dobles, y esto retrasa su posible oxidación. Para esto, los aceites insaturados se calientan, lo que provoca que la temperatura debilite los enlaces,  y un alto porcentaje de enlaces, que naturalmente son "cis", cambian a "trans". Se le llama "cis", cuando los átomos de hidrógeno están del mismo lado que el enlace doble. Y se le llama "trans" cuando los átomos de hidrógeno están del lado opuesto del enlace doble. Se encuentran en algunas margarinas, galletas industrializadas, pasteles, pizzas, helados de crema, sustitutos de crema, entre otros. 


El colesterol es una sustancia grasa (un lípido) presente en todas las células del organismo. El hígado elabora todo el colesterol que el organismo necesita para formar las membranas celulares y producir ciertas hormonas. Cuando comemos alimentos de origen animal, tal como carne, huevos y productos lácteos, introducimos colesterol adicional en el organismo. Aunque a menudo atribuimos la elevación del colesterol en sangre al colesterol que contienen los alimentos que comemos, la causa principal de este aumento es, en realidad, la grasa saturada. La materia grasa de los lácteos, la grasa de la carne roja y los aceites tropicales tales como el aceite de coco o palma son algunos alimentos ricos en grasa saturada. Datos provenientes de numerosos estudios realizados en seres humanos indican que los AGT (Ácidos Grasos Trans), al igual que los ácidos grasos saturados, aumentan los niveles del colesterol LDL (o malo) en la sangre, lo que contribuye a aumentar el riesgo de padecer enfermedades coronarias, además los AGT también provocan una caída del colesterol HDL (o bueno) y aumentan los niveles de triglicéridos en la sangre, ambos fenómenos asociados a un aumento del riesgo de sufrir enfermedades del corazón.

Con todo ello se debería de reclamar que en la composición de las mayonesas en este caso o de otras conservas y alimentos en otros, se incluyera el tipo de vegetal o vegetales del que se obtienen estos aceites, y la calidad de los mismos.

¿Cuantas grasas debemos tomar?

Deben aportar aproximadamente el 35% del aporte energético total. Se deben elegir las grasas de origen vegetal, (frutos secos, aceite de oliva) a las de origen animal. Una excepción es la de los pescados azules (caballa, atún, sardina...) porque contienen grasas poliinsaturada y contribuye a prevenir problemas cardiovasculares.
  • La ingesta de ácidos grasos saturados debería mantenerse por debajo del 10%
  • La ingesta de ácidos grasos poliinsaturados no debería estar por encima del 8% del consumo energético
  • La ingesta de ácidos grasos monoinsaturados debe suponer un aporte energético como máximo del 15%.

Por todo ello podemos afirmar que una cocina con poca necesidad de usar gran cantidad de aceites y grasa es una cocina sana, saludable y económica. Por ello los productos AMC son ideales para este tipo de forma de cocinar y para seguir una dieta mediterránea.