jueves, 23 de enero de 2014

AHORRO COCINANDO

¿SE AHORRA COCINANDO CON PRODUCTOS AMC?

Lo primero que tengo que decir es que el precio de los productos es elevado, pero dicho esto, voy a intentar argumentar a favor de su compra según mi corta experiencia; de inicio debo decir que cuando cocemos no debe de salir vapor, ya que están diseñados los productos para que el vapor se quede en las tapaderas y vuelva a caer al recipiente, por lo tanto nos evitamos tener la campana extractora encendida constantemente, lo que supone un ahorro muy importante a lo largo del tiempo.

Supongamos que una media de 300 días al año cocinamos durante una hora al día con la campana extractora encendida, y dicha campana tiene una capacidad de extracción de 400 m3/hora con una potencia aproximadamente de 0,3 kw, entonces y aplicando la formula: Energía (Kw./h) = Potencia (Kw.) x Tiempo (h): 0,3 x 300; nos da un consumo de 90 Kw/año; y a un precio de 0,75 €/kw (con todos los impuestos y gastos varios)  nos daría un ahorro = 67,5 € ; cocinando con estos productos (no destapando) no perdemos casi temperatura y se cocina al mínimo e incluso hay que apagar la "Vitro" o el gas, por lo tanto esto también supone un ahorro importante que se puede aproximar de la siguiente forma: se estima que un 10% del consumo eléctrico de una casa se destina a cocinar, y esto suponen 348 Kw./año cuyo coste es de  261 €, si suponemos un ahorro del  20% de dicha energía, serían 52,2 € de ahorro anual, por lo tanto el ahorro anual sería de 67,5 + 52,2 = 119,7 € aproximadamente.

Ahora podríamos calcular el ahorro en elementos de cocina; una de las ventajas que yo veo en este caso es que en una misma pieza para cocinar podemos hacer todas las fases por las que pasa la elaboración de un plato (sofritos, cocciones, etc.) además de otro punto importantísimo que es la vida útil de dichas piezas; podemos constatar por la propia experiencia en la cocina que  el deterioro de la mayoría de las piezas se produce cada vez más rápido, ello podría deberse a que los fabricantes de piezas de cocina marcan la obsolescencia del producto cada vez con menor tiempo, es decir los sustituimos cada vez con más rapidez, lo que supone un gasto importante en sustituir las piezas que se van deteriorando. En el caso de los productos AMC la vida útil es muy larga e incluso en la mayoría de los casos pasan de generación en generación, en mi caso mi madre tiene piezas que lleva utilizando desde hace más de 30 años, aunque siempre las utilizado como una pieza normal, no sacándole las prestaciones que pueden dar. El cálculo de esta reposición podíamos descontarlo al precio de costo de los productos AMC, y cuando pasen unos años veremos que en realidad nos salieron muy baratas las piezas que compramos y que en el momento de la compra nos hicieron dudar de la idoneidad de la compra.

Concluyo manifestando mi satisfacción en cuanto al ahorro demostrable; además de la comodidad, limpieza y resultados que obtengo, factores que no son cuantificables pero si hacen la vida más placentera en la cocina, y esto si que no tiene precio.



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